4 de diciembre de 2008

Eutimio se confiesa en el Diario Palentino

Esther Marín es una periodista de El Diario Palentino que suele escribir sobre las cosas de nuestros pueblos, contribuyendo así a dar a conocer el mundo rural de la provincia palentina y haciendo que el día a día de las pequeñas localidades sea conocido por todos.

En esta línea, nuestro diario provincial por excelencia ha publicado una entrevista con Eutimio Núñez, un jubilado de Soto de Cerrato que tiene mucho que contar sobre su pueblo y sobre sus cosas.

A continuación, reproducimos esta entrevista:

- El campo ha sido el centro de su vida...

- He estado siempre en Soto de Cerrato trabajando en el campo y estoy muy contento de ello, ya que es una profesión muy bonita, aunque hay que trabajar mucho y sacrificarse.

- Pero las cosas han cambiado mucho. ¿Cómo ve el futuro de la profesión?

- Todo es ahora muy diferente. Antes estabas todo el día en el campo y para sacar, por ejemplo, la remolacha tenías que ir una por una con el pico, después de estar todo el invierno cuidándola y después llevándola con el carro y los remolques hasta las fábricas. Ahora directamente con las cosechadoras haces el mismo trabajo en dos días y vienen a recogerte la mercancía a casa. Las cosas han cambiado demasiado y el futuro es muy negro y oscuro. Los jóvenes no quieren quedarse en el campo y no les falta razón, ya que cada día se consigue menos y la vida está peor, por lo que se marchan en busca de otros trabajos.

- Claro que en su vida no todo ha sido el campo, ya que tiene muchas aficiones

- La verdad es que no me aburro y ocupo muy bien mi tiempo, ya que lo más importante es aprovechar las cosas que se hacen y disfrutar con ellas. Me gustan mucho las flores y las cuido con mucho cariño, porque además siempre que tengo género llevo un ramo de flores a la parroquia los sábados. También tengo una pequeña huerta en la que planto verduras y hortalizas que luego comemos toda la familia. Además siempre que puedo realizo trabajos manuales y hago pequeños objetos o detalles que luego me gusta mostrar a los demás. Por ejemplo, hace unos días trabajando la huerta encontré una patata muy curiosa que he llevado a la Asociación de Mayores de Soto y que pondremos este año en el Portal de Belén. Siempre que podemos nos gusta buscar un sitio para nuestras manualidades y esta patata, que tiene forma de niño, también tendrá su hueco. Además me apasiona escribir y siempre que puedo lo practico. Son pequeñas aficiones con las que me entretengo y paso mi tiempo.

- ¿Tiene alguna anécdota curiosa relacionada con estas aficiones?

- Una de las cosas que más me ha gustado fue cuando me jubilé hace ya ocho años, ya que pensé que tenía que hacer algo especial después de tantos años de trabajo. En mi pueblo hay una montaña muy curiosa que termina en una especie de pirámide con una mesa. Pues se me ocurrió poner una imagen de la Virgen en todo lo alto para que todo el que subiera se encontrara con ella y se sorprendiera. Además coloqué una bandera blanca como símbolo de la blancura de las cosas tan extraordinarias que se hacen en nuestros pueblos y un lazo azul como el cielo. Todo ello dedicado a las madres, esposas y abuelas. Han pasado ocho años y sigo cuidando la zona, donde además he tenido que hacer unas escaleras improvisadas para acceder hasta allí. Prometí a la Virgen que mientras tuviera fuerzas ella seguiría en la montaña y lo cumpliré.

- Estos son los detalles que dan sentido a la vida...

- Yo siempre animo a la gente a que todo lo que pueda hacer lo haga con ilusión, que eso es lo que realmente vale. Por eso los mayores de Soto estamos en continua acción para mostrar de lo que somos capaces y las muchas cosas que podemos realizar.